Estructura cristalina y hábito Para la gente de a pie, lo más normal es pensar que una piedra es lo mismo que un mineral. Pero hay que dejar claro desde el primer momento que no es lo mismo.

¿Qué es un mineral?

Un mineral es una sustancia totalmente natural que cuenta con una composición química determinada. Dependiendo de la composición química, podremos hablar de un tipo u otro de mineral. Esta composición se muestra a través de una fórmula, la cual puede ser simple o compuesta, dependiendo del mineral al cual nos estemos refiriendo. El mineral siempre es sólido, cristalino, natural, inorgánico y con una composición química definida dentro de unos límites. Estos 5 términos nos permiten comprender fácilmente lo que es un mineral. Un mineral siempre debe ser sólido para poder ser realmente un mineral. Además debe ser cristalino para poder tener una estructura ordenada en su interior. Si no hubiese esta estructura, el mineral no podría tener la cristalización. Los minerales siempre deben ser 100% naturales. No pueden ser fabricados o manipulados de manera artificial. En este caso el mineral no será real. Esto quiere decir que se puede encontrar en la naturaleza sin la influencia del ser humano. Un mineral nunca debe crearse a través de una actividad de un organismo vivo. Si quieres diferenciar una roca de un mineral, ten en cuenta los 5 términos anteriores y podrás saber si realmente estamos hablando de un mineral.

Tipos de minerales

A la hora de hablar de tipos de minerales, hay que diferenciar entre silicatos y minerales no silicatos. Más del 90% de la corteza terrestre está formada por minerales compuestos por silicatos.

Silicatos

Los silicatos combinan perfectamente las sales de sílice con otros óxidos. Dependiendo de la combinación, podemos hablar de unos minerales u de otros.

Tectosilicatos

Los tectosilicatos son muy comunes en la tierra, de aquí que comience hablando de esta variedad. Se estima que cerca del 64% de los minerales son tectosilicatos. Estas variedades son químicamente estables y su grado de polimerización es el más alto. Si nos fijamos en su estructura, podemos ver como están formados con una estructura tridimensional de tetraedros. Cada uno de sus 4 vértices cuentan con un ion O2- compartido formando Z:O=1:2.38 El cuarzo es el mineral más común dentro de esta categoría en la corteza terrestre. Se estima que el 12% de la corteza está formada por este mineral cuya fórmula es fórmula es SiO2 El polimorfo de sílice es más estable en la superficie de la tierra. Los feldespatos son los que más abundan en la corteza terrestre. Se estima que están presente en la mitad de ocasiones. Dentro de esta categoría podemos encontrar 22 tipos de minerales diferentes. Estas especies se dividen en plagioclasa y alcalino son las principales. Pero otras especies son banalsita y celsiana. Eso sí, hay que recordar que los feldespatos alcalinos son los más comunes. Dentro de esta categoría podemos encontrar a la albita hasta la ortoclasa. Los feldespatoides tienen una estructura similar a los feldespatos, con la diferencia de que se pueden formar sin la presencia de silicio. Un ejemplo puede ser la nefelina. Otra variedad son las zeolitas. Estos minerales se forman cuando hay agua a baja temperatura y una presión.

Filosilicatos

Los filosilicatos también están muy extendidos sobre la corteza terrestre. Esta variedad destaca por su disposición en capas, lo que hace que estos minerales sean escamosos. Los filosilicatos son poco densos y bastante blandos. Esta variedad se encuentra en láminas de tetraedros polimerizados. Si nos centramos en su estructura, podemos ver como los mismos se distribuyen en octaédricas y tetraédricas. Dentro de la gama tetraédrica podemos encontrar minerales como la mica, caolinita o las cloritas.

Inosilicatos

Los inosilicatos son metasilicatos. Esta variedad destaca por tener tetraedros que se unen en cadenas repetidas continuamente. Estas cadenas pueden ser dobles o simples. Los inosilicatos de cadena simple se llaman piroxenos y los de cadena doble se conocen bajo el nombre de anfíboles. Los piroxenos cuentan con un total de 21 variedades de especies minerales, mientras que dentro del grupo de los anfíboles podemos encontrar una gran cantidad de minerales.

Ciclosilicatos

Dentro de este grupo podemos encontrar un total de 19 familias de minerales. Ocupan la clase 9.c dentro de la clasificación Strunz. Esta variedad cuenta con 3 o más tetraedros. Dentro de este rango podemos encontrar minerales tan conocidos como la rubelita, turmalina, benitoita, dioptasa o cordierita entre otros minerales.

Sorosilicatos

Esta clase entra dentro del grupo 9.B dentro de la clasificación de Strunz. En este caso hay que dividirlo en 10 familias y en dos grupos principales. Estos grupos son llamados bajo el nombre de epidotas e idocrasas. Los sorosilicatos en muchas ocasiones se pueden conocer bajo el nombre de disilicatos. Estos tienen un enlace tetraedro tetraedro en un oxígeno. Esto hace que la presencia sea de 2:7 de silicio frente al oxígeno, creando la fórmula [Si2º7]6−. Otros ejemplos dentro de esta variedad de minerales sorosilicatos son la lawsonita o la vesuvianita.

Ortosilicatos

En este caso, los ortosilicatos los incluimos en el grupo 9.A dentro de la clasificación Strunz. Dentro de este rango encontramos 10 familias y más 120 especies de minerales. Los ortosilicatos los podemos encontrar bajo el nombre de nesosilicatos. Destacan por tener una relación 1:4 de silicio y oxígeno. Dentro de los ortosilicatos, podemos ver como el grupo más importante son los aluminosilicatos. Dentro de este grupo podemos encontrar minerales tan importantes como la andalucita, sillimanita o la cianita. Otros ortosilicatos importantes son la estaurolita, el topacio o el circón.

Minerales no silicatos

Como hemos comentado, la gran mayoría de minerales que forman la corteza terrestre de la tierra son silicatos, pero también hay minerales no silicatos. De estos vamos a hablar a continuación.

Elementos nativos

Estas variedades de minerales destacan por estar formados por elementos que no están unidos químicamente al resto de elementos. Dentro de este rango podemos encontrar metales nativos, semi metales y los no metales.  A esto hay que sumar varias aleaciones sólidas y soluciones. En este caso, a través de los enlaces metálicos, los diferentes metales permanecen unidos. Dentro de este rango encontramos al oro, plato o cobre dentro del grupo de los metales.

Sulfuros

Los sulfuros corresponden a la clase 2 de Strunz. En este caso se clasifican por la relación del azufre con el metal. El número de sulfuros es muy elevado, a pesar de que su frecuencia no lo es tanto. Esto se debe a que su estructura y química son muy variadas, lo que permite que haya una amplia variedad de sulfuros en nuestro planeta. Entre los minerales más conocidos dentro de este rango podemos destacar la esfalerita, la galena, la molibdenita o el cinabrio entre otros muchos minerales.

Óxidos

Esta clase de minerales están dentro de la clase 4 de Strunz. Dentro de rango incluimos a los óxidos, hidróxidos, arsenitos, vanadatos, yodatos, sulfitos, bismutitos… Si nos centramos en los óxidos, vemos que esta categoría la tenemos que dividir en 3 partes. Estas partes son hidróxidos, óxidos múltiples y óxidos simples. Los óxidos simples se caracterizan por tener esta fórmula O2−. Dentro de esta categoría encontramos minerales como la hematita, o la pirolusita. Los hidróxidos tienen la fórmula OH−. Algunos ejemplos de minerales dentro de este grupo son la cromita, o la magnetita.

Haluros

Los haluros están dentro de la clase 3 de Strunz. Este tipo de minerales destacan por tener un punto de unión a través de un halógeno. Puede ser flúor, yodo, bromo o cloro. Por regla general destacan por ser bastante blandos y por poderse diluir en agua con gran facilidad. Algunos ejemplos de haluros son la silvita o la halita.

Carbonatos

Los carbonatos entran dentro de la clase 5 de Strunz. Esta clase de mineral destaca por que el grupo aniónico principal es un carbonato. Dentro de esta clase, el mineral más común es la calcita. Aunque podemos ver otros minerales importantes como la dolomita, que destaca por ser una clase de carbonato doble. Otros minerales dentro del grupo son la rodocrosita, la azurita o la hanksita. Este último destaca por ser carbonato y sulfato a la vez.

Sulfatos

Esta clase de mineral corresponde a la clase 7 de Strunz. Estos destacan por tener un sulfato como punto de unión. Gracias a esto, buena parte de los minerales son trasparentes, blandos y se suelen romper con facilidad. Los sulfatos pueden ser divididos en hidratados o anhidros. Se puede decir que el mineral hidratado más común es el yeso, mientras que el mineral más importante dentro de los anhidros es la anhidrita.

Fosfatos

Esta clase de mineral está dentro de la clase 8 de Strunz. En este caso podemos hablar de 51 familias de minerales, las cuales pueden ser agrupadas en 7 divisiones. Si miramos a nivel general, podemos destacar que el fosfato más importante es el que corresponde al grupo de la apatita. Dentro de este grupo podemos encontrar minerales tan importantes como la clorapatita, hidroxiapatita o la fluorapatita. Otro grupo importante de los fosfatos es la monacita.

Minerales orgánicos

Esta clase de minerales está dentro de la clase 10 de Strunz. Esta clase de mineral cuenta con 7 familias y 3 divisiones. Esta variedad de minerales destaca por ser muy escasos y sobre todo por tener como componente carbono orgánico.

Propiedades de los minerales

Un mineral puede tener unas propiedades simples o compuestas, dependiendo del mineral del que estamos hablando. Por este motivo, vamos a ver las principales propiedades de los mismos.

Estructura cristalina y hábito

Un mineral con estructura cristalina se produce cuando la disposición de los átomos es ordenada dentro de la geometría ordenada. Siempre la disposición interna del mineral de átomos es regular. El mineral es definido por su química y por su estructura cristalina. Recordando que estas dos cosas influyen y mucho en las propiedades físicas de los minerales.

Dureza

Cuando hablamos de la dureza de un mineral dentro de las propiedades, queremos decir la resistencia del mineral ante una ralladura. El mineral más duro es el diamante, el cual cuenta con una dureza de 10. Dependiendo del mineral, podemos ver que la dureza mínima es de 1, mientras que el máximo es de 10.

Lustre y diafanidad

El lustre muestra como se refleja la luz en un mineral, independientemente de su color. El brillo o el lustre de un mineral no depende de su color, sino de su composición química. Los brillos más intensos se ven cuando un mineral cuenta con enlaces metálicos. En contra, los enlaces iónicos son menos lustrosos. Dentro de esta categoría podemos encontrar minerales con brillo metálico, submetálico o no metálico. Cuando hablamos de diafanidad en un metal, hablamos de la capacidad que tiene la luz de pasar a través del mineral. En muchas ocasiones, la diafanidad depende directamente del grosor del mineral. Cuanto más delgado es, más grado de luz permite pasar de un lado a otro del mineral. En cambio, cuanto más grueso es, menos luz permite pasar.

Colores de los minerales y raya

Los colores nos permiten diferenciar los minerales unos de otros, aunque en muchas ocasiones esta propiedad no es suficiente y nos debemos fijar en otros detalles. Dentro de este rango podemos destacar los minerales idiocromáticos, alocromáticos, y pseudocromáticos. Algunos materiales pueden estar en dos grupos, como es el caso del hierro. Cuando hablamos de raya de un mineral, nos referimos al color que tiene el mineral cuando lo hacemos polvo. Eso sí, la raya solo se puede conseguir en minerales con una dureza igual o inferior a 7. Los minerales con dureza superior no se pueden rayar, porque ellos rayan a la placa.

Densidad relativa

La densidad relativa nos muestra directamente la densidad de un mineral. Estos datos se suelen ofrecer en g/cm3. Los minerales que suelen tener una densidad relativa son los óxidos y los sulfuros. Esto es debido a que cuentan con elementos que tienen una tasa atómica más elevada.

Otras propiedades de los minerales

A la hora de examinar minerales tenemos que fijarnos en la exfoliación, en la partición, en la tenacidad y la fractura. A estas propiedades también se puede sumar la inmersión en ácido diluido, el magnetismo o la radioactividad. Gracias a todas estas propiedades, podemos distinguir sin problemas unos minerales de otros, aunque a simple vista puedan parecer muy parecidos.

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